"Lectura del santo evangelio según San Juan"
 "Gloria a Ti Señor"


 San Juan 6, 35 - 40

Jesús les dijo: "Yo soy el pan de la vida. El que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí no tendrá sed jamás. Pero ya os he dicho que, aunque me habéis visto, no creéis. Todos los que el Padre me da vendrán a mí. Al que viene a mí no lo rechazo, pues he bajado del cielo no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me ha enviado. Y ésta es la voluntad del que me ha enviado, que yo no pierda a ninguno de los que él me ha dado, sino que los resucite en el último día. Pues es voluntad de mi Padre que todo el que vea al hijo y crea en él tenga vida eterna y yo lo resucite en el último día".


"Palabra del Señor"
 "Gloria a Ti, Señor Jesús"  




LECTURA DEL SANTO EVANGELIO:




RECUERDA, JESÚS ES EL BUEN PASTOR:
 "El Señor es mi pastor, nada me falta: en verdes praderas me hace reposar, me conduce hacia las aguas del remanso y conforta mi alma.......".
 Salmo 23

 







"Lectura del santo evangelio según San Juan"
 "Gloria a Ti Señor"


 San Juan 6, 30 - 35

Le replicaron: "¿Qué milagros haces tú para que veamos y creamos en ti? ¿Cuál es tu obra? Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: Les dio a comer pan del cielo". Jesús les dijo: "Os aseguro que no fue Moisés quien os dio el pan del cielo; mi Padre es el que os da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es el que baja del cielo y da la vida al mundo". Ellos le dijeron: "Señor, danos siempre de ese pan".
Jesús les dijo: "Yo soy el pan de la vida. El que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí no tendrá sed jamás.


"Palabra del Señor"
 "Gloria a Ti, Señor Jesús" 






LECTURA DEL SANTO EVANGELIO:


  
RECUERDA, JESÚS ES EL BUEN PASTOR:
 "El Señor es mi pastor, nada me falta: en verdes praderas me hace reposar, me conduce hacia las aguas del remanso y conforta mi alma.......".
 Salmo 23

 








"Lectura del santo evangelio según San Juan"
 "Gloria a Ti Señor"


San Juan 6, 22 - 29

Al día siguiente la gente, que se había quedado a la otra parte del lago, notó que allí había sólo una abarca y que Jesús no había subido a ella con sus discípulos, pues éstos se habían ido solos.
Entretanto, llegaron otras barcas de Tiberíades y atracaron cerca de donde habían comido el pan después que el Señor dio gracias. Cuando la gente vio que no estaban allí ni Jesús ni sus discípulos, subieron a las barcas y fueron a Cafarnaún en busca de Jesús. Lo encontraron al otro lado del lago, y le dijeron: "Maestro, ¿cuándo has venido aquí?"
Jesús les contestó: "Os aseguro que no me buscáis porque habéis visto milagros, sino porque habéis comido pan hasta hartaros. Procuraos no el alimento que pasa, sino el que dura para la vida eterna; el que os da el hijo del hombre, a quien Dios Padre acreditó con su sello". Le preguntaron: "¿Qué tenemos que hacer para trabajar como Dios quiere?" Jesús les respondió: "Lo que Dios quiere que hagáis es que creáis en el que él ha enviado".


"Palabra del Señor"
 "Gloria a Ti, Señor Jesús" 





LECTURA DEL SANTO EVANGELIO:



 
RECUERDA, JESÚS ES EL BUEN PASTOR:
 "El Señor es mi pastor, nada me falta: en verdes praderas me hace reposar, me conduce hacia las aguas del remanso y conforta mi alma.......".
 Salmo 23

 







"Lectura del santo evangelio según San Lucas"
 "Gloria a Ti Señor"


San Lucas 24, 13 - 35

Aquel mismo día, dos de ellos se dirigían a una aldea llamada Emaús, distante de Jerusalén unos trece kilómetros. Iban hablando de todos  estos sucesos;  mientras ellos hablaban y discutían, Jesús mismo se les acercó y se puso a caminar con ellos. Pero estaban tan ciegos que no lo reconocían. Y les dijo: "¿De qué veníais hablando en el camino?" Se detuvieron entristecidos. Uno de ellos, llamado Cleofás, respondió: "Eres tú el único forastero en Jerusalén que no sabes lo que ha sucedido en ella estos días?" Él les dijo: "¿Qué?" Ellos le contestaron: "Lo de Jesús de Nazaret, que fue un profeta poderoso en obras y palabras ante Dios y ante todo el pueblo, cómo nuestros sumos sacerdotes y nuestras autoridades lo entregaron para ser condenado a muerte y lo crucificaron.
Nosotros esperábamos que él sería el libertador de Israel, pero a todo esto ya es el tercer día desde que sucedieron estas cosas. Por cierto que algunas mujeres de nuestro grupo nos han dejado asombrados: fueron muy temprano al sepulcro, no encontraron su cuerpo y volvieron hablando de una aparición de ángeles que dicen que vive. Algunos de los nuestros fueron al sepulcro y lo encontraron todo como las mujeres han dicho, pero a él no lo vieron".
Entonces les dijo: "¡Qué torpes sois y qué tardos para creer lo que dijeron los profetas! ¿No era necesario que Cristo sufriera todo eso para entrar en su gloria?" Y empezando por Moisés y todos los profetas, les interpretó lo que sobre él hay en todas las Escrituras.
Llegaron a la aldea donde iban, y él aparento ir más lejos; pero ellos le insistieron, diciendo: "Quédate con nosotros, porque es tarde y ya ha declinado el día" Y entró para quedarse con ellos. Se puso a la mesa con ellos, tomó el pan, lo bendijo, lo partió y se lo dio. Entonces sus ojos se abrieron y lo reconocieron; pero él desapareció de su lado.
Y se dijeron uno a otro: "¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?" Se levantaron inmediatamente, volvieron a Jerusalén y encontraron reunidos a los once y a sus compañeros, que decían: "Verdaderamente el Señor ha resucitado y se ha aparecido a Simón". 
Ellos contaron lo del camino y cómo lo reconocieron al partir el pan.


"Palabra del Señor"
 "Gloria a Ti, Señor Jesús"  

 



LECTURA DEL SANTO EVANGELIO:


 
RECUERDA, JESÚS ES EL BUEN PASTOR:
 "El Señor es mi pastor, nada me falta: en verdes praderas me hace reposar, me conduce hacia las aguas del remanso y conforta mi alma.......".
 Salmo 23

 







"Lectura del santo evangelio según San Juan"
 "Gloria a Ti Señor"


  San Juan 6, 16 - 21

Al llegar la tarde, los discípulos bajaron al lago, subieron a una barca y se dirigieron a la otra orilla rumbo a Cafarnaún. Había ya oscurecido, y Jesús no se había aún juntado con ellos. Un fuerte viento agitaba el lago. Habían remado como unos cinco kilómetros cuando vieron a Jesús, que caminaba sobre el mar y se acercaba a la barca; y se asustaron. Él les dijo: "Soy yo, no tengáis miedo".  Quisieron recogerlo en la barca, y al instante la barca tocó tierra en el lugar adonde se dirigían.


"Palabra del Señor"
 "Gloria a Ti, Señor Jesús"



 

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO:


 

RECUERDA, JESÚS ES EL BUEN PASTOR:
 "El Señor es mi pastor, nada me falta: en verdes praderas me hace reposar, me conduce hacia las aguas del remanso y conforta mi alma.......".
 Salmo 23

 







"Lectura del santo evangelio según San Juan"
 "Gloria a Ti Señor"


San Juan 6, 1 - 15

Después Jesús pasó al otro lado del lago de Galilea (o Tiberíades). La gente lo seguía, porque veían los prodigios que hacía con los enfermos. Jesús subió al monte y allí se sentó con sus discípulos. Estaba cerca la pascua, la fiesta de los judíos.
Jesús alzó los ojos y, al ver tanta gente, dijo a Felipe: "¿Dónde compraremos panes para que coman todos ellos?" Decía esto para probarlo, pues él sabía lo que iba a hacer. Felipe le contestó: "El sueldo de un año no bastaría para que cada uno de ellos comiera un poco". Entonces, uno de los discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, dijo: "Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos peces. Pero, ¿Qué es esto para tantos?" Jesús dijo: "Decidles que se sienten". Había mucha hierba en aquel sitio.
Eran unos cinco mil hombres.
Jesús tomó los panes, dio gracias y los distribuyó entre todos; y lo mismo hizo con los peces. Les dio todo lo que quisieron. Cuando se saciaron, dijo a sus discípulos: "Recoged los trozos sobrantes para que no se pierda nada". Los recogieron, y llenaron doce canastos de las sobras de los cinco panes de cebada.
La gente, al ver el milagro que había hecho Jesús, decía: "Éste es el profeta que tenía que venir al mundo". Y Jesús, dándose cuenta de que querían llevárselo para hacerle rey, se retiró otra vez al monte él solo.


"Palabra del Señor"
 "Gloria a Ti, Señor Jesús" 






LECTURA DEL SANTO EVANGELIO:




RECUERDA, JESÚS ES EL BUEN PASTOR:
 "El Señor es mi pastor, nada me falta: en verdes praderas me hace reposar, me conduce hacia las aguas del remanso y conforta mi alma.......".
 Salmo 23

 







"Lectura del santo evangelio según San Juan"
 "Gloria a Ti Señor"


San Juan 3, 31 - 36

El que es de la tierra es terreno y habla como terreno; el que viene del cielo está sobre todos. Da testimonio de lo que ha visto y oído, pero nadie acepta su testimonio. El que lo acepta certifica que Dios dice la verdad. Porque el que Dios ha enviado dice las palabras de Dios, pues Dios le ha dado su espíritu sin medida. El Padre ama al hijo y ha puesto en sus manos todas las cosas. El que cree en el hijo tiene vida eterna; el que no quiere creer en el hijo no verá la vida; la ira de Dios pesa sobre él"


"Palabra del Señor"
 "Gloria a Ti, Señor Jesús"  






LECTURA DEL SANTO EVANGELIO:



RECUERDA, JESÚS ES EL BUEN PASTOR:
 "El Señor es mi pastor, nada me falta: en verdes praderas me hace reposar, me conduce hacia las aguas del remanso y conforta mi alma.......".
 Salmo 23

 







"Lectura del santo evangelio según San Juan"
 "Gloria a Ti Señor"


San Juan 3, 16 - 21

Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su hijo único, para que quien crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna.
Pues Dios no envió a su hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. El que cree en él no será condenado; pero el que no cree ya está condenado, porque no ha creído en el hijo único de Dios. La causa de la condenación consiste en que la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron las tinieblas a la luz porque sus obras eran malas. En efecto, el que obra mal odia la luz y no va a la luz, para que no se descubran sus obras. Pero el que practica la verdad va a la luz, para que se vean sus obras, que están hechas como Dios quiere".


 "Palabra del Señor"
 "Gloria a Ti, Señor Jesús" 

 




LECTURA DEL SANTO EVANGELIO:




RECUERDA, JESÚS ES EL BUEN PASTOR:
 "El Señor es mi pastor, nada me falta: en verdes praderas me hace reposar, me conduce hacia las aguas del remanso y conforta mi alma.......".
 Salmo 23

 







"Lectura del santo evangelio según San Juan"
 "Gloria a Ti Señor"


  San Juan 3, 7 - 15

No te extrañe que te diga: Es necesario nacer de nuevo. El viento sopla donde quiere; oyes su voz, pero no sabes de dónde viene y a dónde va; así es todo el que nace del Espíritu". Nicodemo preguntó: "¿Cómo puede ser eso?" Jesús respondió: "¿Tú eres maestro de Israel y no lo sabes? Te aseguro que hablamos de lo que sabemos y atestiguamos lo que hemos visto, y, a pesar de todo, no aceptáis nuestro testimonio. Si os hablo de cosas terrenas y no me creéis, ¿Cómo me creeríais si os hablara de cosas celestiales?
Nadie ha subido al cielo sino el que bajó del cielo, el hijo del hombre, que está en el cielo. Como levantó Moisés la serpiente en el desierto, así será levantado el hijo del hombre, para que todo el que crea en él tenga vida eterna.


"Palabra del Señor"
 "Gloria a Ti, Señor Jesús" 





LECTURA DEL SANTO EVANGELIO:


 
RECUERDA, JESÚS ES EL BUEN PASTOR:
 "El Señor es mi pastor, nada me falta: en verdes praderas me hace reposar, me conduce hacia las aguas del remanso y conforta mi alma.......".
 Salmo 23

 







"Lectura del santo evangelio según San Juan"
 "Gloria a Ti Señor"


San Juan 3, 1 - 8

Había entre los fariseos un hombre importante, llamado Nicodemo. Una noche fue a ver a Jesús y le dijo: "Maestro, sabemos que Dios te ha enviado para enseñarnos, porque nadie puede hacer los milagros que tú haces si no está Dios con él" Jesús le respondió: "Te aseguro que el que no nace de nuevo no puede ver el reino de Dios". Nicodemo le preguntó: "¿Cómo puede uno nacer de nuevo siendo viejo? ¿Es que puede volver al seno de su madre y nacer de nuevo?" Jesús respondió: "Te aseguro que el que no nace del agua y del Espíritu no puede entrar en el reino de Dios. Lo que nace de la carne es carne, y lo que nace del Espíritu es espíritu. No te extrañe que te diga: Es necesario nacer de nuevo. El viento sopla dónde quiere; oyes su voz, pero no sabes de dónde viene y a dónde va; así es todo el que nace del Espíritu".


"Palabra del Señor"
 "Gloria a Ti, Señor Jesús" 

 



LECTURA DEL SANTO EVANGELIO:



RECUERDA, JESÚS ES EL BUEN PASTOR:
 "El Señor es mi pastor, nada me falta: en verdes praderas me hace reposar, me conduce hacia las aguas del remanso y conforta mi alma.......".
 Salmo 23

 







"Lectura del santo evangelio según San Juan"
 "Gloria a Ti Señor"


 San Juan 20, 19 - 31

En la tarde de aquel día, el primero de la semana, y estando los discípulos con las puertas cerradas por miedo a los judíos, llegó Jesús, se puso en medio y les dijo: "¡La paz esté con vosotros!" Y les enseñó las manos y el costado. Los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Él repitió: "¡La paz esté con vosotros! Como el Padre me envió a mí, así os envío yo a vosotros". Después sopló sobre ellos y les dijo: "Recibid el Espíritu Santo. A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes se los retengáis, les serán retenidos".
Tomás, uno de los doce, a quien llamaban "el Mellizo", no estaba con ellos cuando llegó Jesús. Los otros discípulos le dijeron: "Hemos visto al Señor". Él les dijo: "Si no veo en sus manos la señal de los clavos y no meto mi dedo en el lugar de los clavos y la mano en su costado no lo creo".
Ocho días después, estaban nuevamente allí dentro los discípulos, y Tomás con ellos, Jesús llegó, estando cerradas las puertas, se puso en medio y les dijo: "¡La paz esté con vosotros!" Luego dijo a Tomás: "Trae tu dedo aquí y mira mis manos; trae tu mano y métela en mi costado, y no seas incrédulo sino creyente". Tomás contestó: "¡Señor mío y Dios mío!" Jesús dijo: "Has creído porque has visto. Dichosos los que creen sin haber visto".
Otros muchos milagros hizo Jesús en presencia de sus discípulos, que no están escritos en este libro. Éstos han sido escritos para que creáis que Jesús es el mesías, el hijo de Dios, y para que creyendo tengáis vida en su nombre.


"Palabra del Señor"
 "Gloria a Ti, Señor Jesús"  

 



LECTURA DEL SANTO EVANGELIO:




RECUERDA, JESÚS ES EL BUEN PASTOR:
 "El Señor es mi pastor, nada me falta: en verdes praderas me hace reposar, me conduce hacia las aguas del remanso y conforta mi alma.......".
 Salmo 23

 







"Lectura del santo evangelio según San Marcos"
 "Gloria a Ti Señor"


San Marcos 16, 9 - 15

 Jesús resucitó al amanecer del primer día de la semana, y se apareció primero a María Magdalena, de la que había lanzado siete demonios.
Ella fue a decírselo a los que habían andado con él, que estaban llenos de tristeza y llorando. Ellos, al oír que vivía y que ella lo había visto, no lo creyeron. Después de esto se apareció con una figura distinta a dos de ellos en el camino, cuando iban al campo. Éstos volvieron a dar la noticia a los demás, pero tampoco les creyeron. Después se apareció a los once estando a la mesa, y les reprendió su incredulidad y dureza de corazón, porque no habían creído a los que lo habían visto resucitado de entre los muertos. 
Y les dijo: "Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura".


"Palabra del Señor"
 "Gloria a Ti, Señor Jesús"  


 



LECTURA DEL SANTO EVANGELIO:



RECUERDA, JESÚS ES EL BUEN PASTOR:
 "El Señor es mi pastor, nada me falta: en verdes praderas me hace reposar, me conduce hacia las aguas del remanso y conforta mi alma.......".
 Salmo 23

 







"Lectura del santo evangelio según San Juan"
 "Gloria a Ti Señor"


San Juan 21, 1 - 14

Jesús se manifestó de nuevo a los discípulos en el mar de Tiberíades. Fue de este modo. Estaban juntos Simón Pedro, Tomás "el Mellizo", Natanael el de Caná de Galilea, los hijos de Zebedeo y otros dos discípulos. Simón Pedro les dijo: "Voy a pescar". Le contestaron: "Nosotros también vamos contigo". Salieron y subieron a la barca. Aquella noche no pescaron nada.
Al amanecer, estaba Jesús en la orilla; pero los discípulos no sabían que era Jesús. Jesús les dijo: "Muchachos, ¿tenéis algo que comer?" Le contestaron: "No". Él les dijo: "Echad la red al lado derecho de la barca y encontraréis". La echaron, y no podían sacarla por la cantidad de peces. Entonces el discípulo preferido de Jesús dijo a Pedro: "Es el Señor". Simón Pedro, al oír que era el Señor, se vistió, pues estaba desnudo, y se echó al mar. Los demás discípulos llegaron con la barca, ya que no estaban lejos de tierra, a unos cien metros, arrastrando la red con los peces.
Al saltar a tierra, vieron unas brasas y un pescado sobre ellas, y pan. Jesús les dijo: "Traed los peces que acabáis de pescar". Simón Pedro subió a la carca y sacó a tierra a red llena de ciento cincuenta y tres peces grandes. Y, a pesar de ser tantos, no se rompió la red. Jesús les dijo: "Venid y comed". Ninguno de los discípulos se atrevió a preguntarle: "¿Tú quién eres?", pues sabían que era el Señor. Entonces Jesús se acercó, tomó el pan y se lo dio; y lo mismo el pescado. Esta fue la tercera vez que se apareció a los discípulos después de haber resucitado de entre los muertos.


"Palabra del Señor"
 "Gloria a Ti, Señor Jesús"  

 



LECTURA DEL SANTO EVANGELIO:




RECUERDA, JESÚS ES EL BUEN PASTOR:
 "El Señor es mi pastor, nada me falta: en verdes praderas me hace reposar, me conduce hacia las aguas del remanso y conforta mi alma.......".
 Salmo 23

 







"Lectura del santo evangelio según San Lucas"
 "Gloria a Ti Señor"


San Lucas 24, 35 - 48

Ellos contaron lo del camino y cómo lo reconocieron al partir el pan.
Estaban hablando de todo esto, cuando Jesús mismo se presentó en medio de ellos y les dijo: "La paz esté con vosotros". Aterrados y llenos de miedo, creían ver un espíritu. Él les dijo: "¿Por qué os asustáis y dudáis dentro de vosotros? Ved mis manos y mis pies. Soy yo mismo. Tocadme y ved que un espíritu no tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo". Dicho esto, les mostró las manos y los pies. Y como ellos no creían aún de pura alegría y asombro, les dijo: "¿Tenéis algo de comer?" Le dieron un trozo de pez asado. Lo tomó y comió delante de ellos.
Luego les dijo: "De esto os hablaba cuando estaba todavía con vosotros: es necesario que se cumpla todo lo que está escrito acerca de mí en la ley de Moisés, en los Profetas y en los Salmos". Entonces les abrió la inteligencia para que entendieran las Escrituras. Y les dijo: "Estaba escrito que el mesías tenía que sufrir y resucitar de entre los muertos al tercer día, y que hay que predicar en su nombre el arrepentimiento y el perdón de los pecados a todas las naciones, comenzando por Jerusalén. Vosotros sois testigos de estas cosas.


  "Palabra del Señor"
 "Gloria a Ti, Señor Jesús" 

 


LECTURA DEL SANTO EVANGELIO:



RECUERDA, JESÚS ES EL BUEN PASTOR:
 "El Señor es mi pastor, nada me falta: en verdes praderas me hace reposar, me conduce hacia las aguas del remanso y conforta mi alma.......".
 Salmo 23

 







"Lectura del santo evangelio según San Lucas"
 "Gloria a Ti Señor"


San Lucas 24, 13 - 35

Aquel mismo día, dos de ellos se dirigían a una aldea llamada Emaús, distante de Jerusalén unos trece kilómetros. Iban hablando de todos  estos sucesos;  mientras ellos hablaban y discutían, Jesús mismo se les acercó y se puso a caminar con ellos. Pero estaban tan ciegos que no lo reconocían. Y les dijo: "¿De qué veníais hablando en el camino?" Se detuvieron entristecidos. Uno de ellos, llamado Cleofás, respondió: "Eres tú el único forastero en Jerusalén que no sabes lo que ha sucedido en ella estos días?" Él les dijo: "¿Qué?" Ellos le contestaron: "Lo de Jesús de Nazaret, que fue un profeta poderoso en obras y palabras ante Dios y ante todo el pueblo, cómo nuestros sumos sacerdotes y nuestras autoridades lo entregaron para ser condenado a muerte y lo crucificaron.
Nosotros esperábamos que él sería el libertador de Israel, pero a todo esto ya es el tercer día desde que sucedieron estas cosas. Por cierto que algunas mujeres de nuestro grupo nos han dejado asombrados: fueron muy temprano al sepulcro, no encontraron su cuerpo y volvieron hablando de una aparición de ángeles que dicen que vive. Algunos de los nuestros fueron al sepulcro y lo encontraron todo como las mujeres han dicho, pero a él no lo vieron".
Entonces les dijo: "¡Qué torpes sois y qué tardos para creer lo que dijeron los profetas! ¿No era necesario que Cristo sufriera todo eso para entrar en su gloria?" Y empezando por Moisés y todos los profetas, les interpretó lo que sobre él hay en todas las Escrituras.
Llegaron a la aldea donde iban, y él aparento ir más lejos; pero ellos le insistieron, diciendo: "Quédate con nosotros, porque es tarde y ya ha declinado el día" Y entró para quedarse con ellos. Se puso a la mesa con ellos, tomó el pan, lo bendijo, lo partió y se lo dio. Entonces sus ojos se abrieron y lo reconocieron; pero él desapareció de su lado.
Y se dijeron uno a otro: "¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?" Se levantaron inmediatamente, volvieron a Jerusalén y encontraron reunidos a los once y a sus compañeros, que decían: "Verdaderamente el Señor ha resucitado y se ha aparecido a Simón". 
Ellos contaron lo del camino y cómo lo reconocieron al partir el pan.


"Palabra del Señor"
 "Gloria a Ti, Señor Jesús"  

 

 


LECTURA DEL SANTO EVANGELIO:



 
RECUERDA, JESÚS ES EL BUEN PASTOR:
 "El Señor es mi pastor, nada me falta: en verdes praderas me hace reposar, me conduce hacia las aguas del remanso y conforta mi alma.......".
 Salmo 23








"Lectura del santo evangelio según San Juan"
 "Gloria a Ti Señor"


 San Juan 20, 11 - 18

María se quedó fuera, junto al sepulcro, llorando. Sin dejar de llorar, se asomó al sepulcro y vio a dos ángeles con vestiduras blancas, sentados uno a la cabecera y otro a los pies, donde había sido puesto el cuerpo de Jesús. Ellos le dijeron: "Mujer, ¿por qué lloras?" Contestó: "Porque se han llevado a mi Señor, y no sé dónde lo han puesto".
Al decir esto, se volvió hacia atrás y vio a Jesús allí de pie, pero no sabía que era Jesús. Jesús le dijo: "Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?" Ella, creyendo que era el hortelano, le dijo: "Señor, si te lo has llevado tú, dime dónde lo has puesto, y yo iré a recogerlo". Jesús le dijo: "¡María!" Ella se volvió y exclamó en hebreo: "¡Rabbuní!" (es decir, "¡Maestro!").
Jesús le dijo: "Suéltame, que aún no he subido al Padre; anda y di a mis hermanos que me voy con mi Padre y vuestro Padre, con mi Dios y vuestro Dios". María Magdalena fue a decir a los discípulos que había visto al Señor y a anunciarles lo que él le había dicho.


"Palabra del Señor"
 "Gloria a Ti, Señor Jesús"  





LECTURA DEL SANTO EVANGELIO:


 
RECUERDA, JESÚS ES EL BUEN PASTOR:
 "El Señor es mi pastor, nada me falta: en verdes praderas me hace reposar, me conduce hacia las aguas del remanso y conforta mi alma.......".
Salmo 23 

 







"Lectura del santo evangelio según San Mateo"
 "Gloria a Ti Señor"


San Mateo 28, 8 - 15

Ellas se alejaron a toda prisa del sepulcro, y con miedo y gran alegría corrieron a llevar la noticia a los discípulos. De pronto Jesús salió a su encuentro y les dijo: "Dios os guarde". Ellas se acercaron, se agarraron a sus pies y lo adoraron. Jesús les dijo: "No tengáis miedo; id y decid a mis hermanos que vayan a Galilea, que allí me verán".
Mientras ellas se iban, algunos de los guardias fueron a la ciudad y contaron a los sumos sacerdotes todo lo que había ocurrido. Éstos se reunieron con los ancianos y acordaron en consejo dar bastante dinero a los soldados, advirtiéndoles: "Decid que sus discípulos fueron de noche y lo robaron mientras dormíais. Y si eso llega por casualidad a oídos del gobernador, nosotros le convenceremos y conseguiremos que no os castigue". Ellos tomaron el dinero e hicieron como les habían dicho. Y este rumor se divulgó entre los judíos hasta el día de hoy.


"Palabra del Señor"
 "Gloria a Ti, Señor Jesús"  


 
LECTURA DEL SANTO EVANGELIO:



RECUERDA, JESÚS ES EL BUEN PASTOR:
 "El Señor es mi pastor, nada me falta: en verdes praderas me hace reposar, me conduce hacia las aguas del remanso y conforta mi alma.......".
 Salmo 23

 









 







"Lectura del santo evangelio según San Juan"
 "Gloria a Ti Señor"


   San Juan 20, 1 - 9

El primer día de la semana, al rayar el alba, antes de salir el sol, María Magdalena fue al sepulcro y vio la piedra quitada. Entonces fue corriendo a decírselo a Simón Pedro y al otro discípulo preferido de Jesús; les dijo: "Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto". Pedro y el otro discípulo salieron corriendo hacia el sepulcro los dos juntos. El otro discípulo corrió más que Pedro, y llegó antes al sepulcro; se asomó y vio los lienzos por el suelo, pero no entró. En seguida llegó Simón Pedro, entró en el sepulcro y vio los lienzos por el suelo; el sudario con que le habían envuelto la cabeza no estaba en el suelo con los lienzos, sino doblado en un lugar aparte. Entonces entró el otro discípulo que había llegado antes al sepulcro, vio y creyó; pues no había entendido aún la Escritura según la cual Jesús tenía que resucitar de entre los muertos.


"Palabra del Señor"
 "Gloria a Ti, Señor Jesús"  

 


 


LECTURA DEL SANTO EVANGELIO:




RECUERDA, JESÚS ES EL BUEN PASTOR:
 "El Señor es mi pastor, nada me falta: en verdes praderas me hace reposar, me conduce hacia las aguas del remanso y conforta mi alma.......".
 Salmo 23

 







"Lectura del santo evangelio según San Mateo"
 "Gloria a Ti Señor"


San Mateo 28, 1 -10

Pasado el sábado, al rayar el alba, el primer día de la semana, fueron María Magdalena y la otra María a ver el sepulcro. De pronto hubo un gran terremoto, pues un ángel del Señor bajó del cielo, se acercó, hizo rodar la losa del sepulcro y se sentó en ella. Su aspecto era como un rayo, y su vestido blanco como la nieve. Los guardias temblaron de miedo y se quedaron como muertos. Pero el ángel, dirigiéndose a las mujeres, les dijo: "No temáis; sé que buscáis a Jesús, el crucificado. No está aquí. Ha resucitado, como dijo. Venid, ved el sitio donde estaba. Id en seguida a decir a sus discípulos: Ha resucitado de entre los muertos y va delante de vosotros a Galilea. Allí le veréis. Ya os lo he dicho".
Ellas se alejaron a toda prisa del sepulcro, y con miedo y gran alegría corrieron a llevar la noticia a los discípulos. De pronto Jesús salió a su encuentro y les dijo: "Dios os guarde". Ellas se acercaron, se agarraron a sus pies y lo adoraron. Jesús les dijo: "No tengáis miedo; id y decid a mis hermanos que vayan a Galilea, que allí me verán".


"Palabra del Señor"
 "Gloria a Ti, Señor Jesús" 




LECTURA DEL SANTO EVANGELIO:



 

RECUERDA, JESÚS ES EL BUEN PASTOR:
 "El Señor es mi pastor, nada me falta: en verdes praderas me hace reposar, me conduce hacia las aguas del remanso y conforta mi alma.......".
 Salmo 23

 









 








 









 







"Lectura del santo evangelio según San Juan"
 "Gloria a Ti Señor"


San Juan 18, 1 - 40 ; 19, 1 - 42

Dicho esto, Jesús se fue con sus discípulos al otro lado del torrente Cedrón, y entraron en un huerto. Judas, el que lo iba a entregar, conocía también aquel lugar, porque Jesús se había retirado allí muchas veces con sus discípulos. Judas, al frente de la tropa y de los guardias de los sumos sacerdotes y fariseos, fue allí con linternas, antorchas y armas. Y Jesús, que sabía todo lo que iba a sucederle, salió y les dijo: "¿A quién buscáis?" Respondieron: "A Jesús Nazareno". Jesús les dijo: "Yo soy". Judas, el traidor, estaba también con ellos. Así que les dijo: "Yo soy", retrocedieron y cayeron en tierra. De nuevo les preguntó: "¿A quién buscáis?" Ellos dijeron: "A Jesús Nazareno". Jesús respondió: "Os he dicho que yo soy. Si me buscáis a mí, dejad que éstos se vayan". Para que se cumpliera la palabra que había dicho: "No he perdido ninguno de los que me confiaste".
Entonces Simón Pedro, que tenía una espada, la sacó, dio un golpe al criado del sumo sacerdote y le cortó la oreja derecha. El criado se llamaba Malco. Jesús dijo a Pedro: "Mete la espada en la vaina; ¿es que no tengo que beber el cáliz que me da el Padre?"
La tropa, el oficial y los guardias de los judíos prendieron a Jesús, lo ataron y lo llevaron primero a Anás, por ser suegro de Caifás. Éste era sumo sacerdote aquel año. Caifás era el que había asegurado a los judíos: "Conviene que muera un hombre por el pueblo".
Simón Pedro y otro discípulo seguían a Jesús. Y este discípulo, como era conocido del sumo sacerdote, entró con Jesús en el atrio del sumo sacerdote; pero Pedro se quedó fuera, a la puerta. Salió entonces el otro discípulo, conocido del sumo sacerdote, habló a la portera y pasó a Pedro. Y la portera dijo a Pedro: "¿No eres tú también de los discípulos de ese hombre?" Y él le dijo: "No soy". Los criados y los guardias estaban en pie, calentándose, pues habían encendido fuego porque hacía frío. Pedro estaba también en pie calentándose con ellos.
El sumo sacerdote preguntó a Jesús acerca de sus discípulos y de su doctrina. Jesús le respondió: "Yo he hablado públicamente a todo el mundo; siempre he enseñado en la sinagoga y en el templo, donde se reúnen todos los judíos, y nada he hablado en secreto. ¿Qué me preguntas a mí? Pregunta a los que me han oído qué les he dicho; ellos saben lo que yo he dicho". Al decir esto Jesús, uno de los guardias allí presentes le dijo una bofetada, diciendo: "¿Así respondes al sumo sacerdote?" Jesús le contestó: "Si he hablado mal, demuestramelo; pero  si he hablado bien, ¿por qué me pegas?" Entonces Anás lo mandó atado a caifás, el sumo sacerdote.
Simón Pedro continuaba allí, de pie, calentándose. Le preguntaron: "¿No eres tú también de sus discípulos?" Él lo negó, diciendo: "No soy". Uno de los criados del sumo sacerdote, pariente de aquel al que Pedro cortó la oreja, replicó: "¿No te vi yo en el huerto con él?" Pedro lo negó otra vez. En seguida cantó el gallo.
De casa de Caifás llevaron a Jesús al palacio del gobernador. Era de madrugada. Los judíos no entraron en el palacio para no contaminarse y poder comer la cena de la pascua. Pilato salió fuera y les dijo: "¿Qué acusación traéis contra este hombre?" Le respondieron: "Si no fuera un criminal, no te lo hubiéramos entregado". Pilato les dijo: "Pues tomadlo vosotros y juzgadlo según vuestra ley". Los judíos replicaron: "A nosotros no se nos permite condenar a muerte a nadie". Para que se cumpliera la palabra que había dicho Jesús, indicando de qué muerte iba a morir. Pilato volvió a entrar en el palacio, llamó a Jesús y le preguntó: "¿Eres tú el rey de los judíos?" Jesús respondió: "¿Dices esto por ti mismo o te lo han dicho otros de mí?" Pilato respondió: "¿Soy yo acaso judío? Tu pueblo y los sumos sacerdotes te han entregado a mí. ¿Qué has hecho?" Jesús respondió: "Mi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de este mundo, mis súbditos lucharían para que yo no fuera entregado a los judíos. Pero mi reino no es de aquí". Pilato le dijo: "¿Luego tú eres rey?" Jesús respondió: "Tú lo dices: yo soy rey, Yo para eso nací y para eso he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad. Todo el que es de la verdad escucha mi voz". Pilato le dijo: "¿Y qué es la verdad?" Dicho esto, salio fuera otra vez y dijo a los judíos: "Yo no encuentro en él culpa alguna. Vosotros acostumbráis a que os suelte un preso por la pascua; ¿queréis que os suelte al rey de los judíos?" Entonces gritaron nuevamente: "¡A ése no! ¡A Barrabás!" Barrabás era un bandido.
Entonces Pilato mandó azotar a Jesús. Los soldados trenzaron una corona de espinas, se la pusieron en la cabeza, le vistieron un manto de púrpura; se acercaban a él y le decían: "¡Viva el rey de los judíos!" Y le daban bofetadas. Pilato salió otra vez fuera y les dijo: "Ved que os lo saco para que sepáis que no encuentro en él culpa alguna".
Jesús salió fuera, llevando la corona de espinas y el manto de púrpura. Pilato les dijo: "¡Aquí tenéis al hombre!"
Los sumos sacerdotes y sus criados, al verlo, gritaron: "¡Crucifícalo! ¡Crucifícalo!" Pilato les dijo: "Tomadlo vosotros y crucificadlo, pues yo no encuentro culpa en él". Los judíos respondieron: "Nosotros tenemos una ley, y según esa ley debe morir, porque se hace hijo de Dios".
Pilato, al oír estas palabras, tuvo aún más miedo. Entró de nuevo en el palacio y preguntó a Jesús: "¿De dónde eres tú?" Pero Jesús no le contestó. Pilato le dijo: "¿Por qué no me contestas? ¿No sabes que puedo darte la libertad o crucificarte?" Jesús le respondió: "No tendrías ningún poder sobre mí si no te lo hubiera dado Dios; por eso, el que me ha entregado a ti es más culpable que tú".
Desde entonces Pilato buscaba la manera de dejarlo en libertad. Pero los judíos gritaban: "Si lo dejas en libertad, no eres amigo del césar". Pilato, al oír estas palabras, sacó fuera a Jesús y se sentó en el tribunal en el sitio que llamaban "enlosado", en hebreo "Gábbata". Era la víspera de la pascua, hacia el mediodía. Pilato dijo a los judíos: "Aquí tenéis a vuestro rey". Ellos gritaron: "¡Fuera! ¡Fuera! ¡Crucifícalo!" Dijo Pilato: "¿Voy a crucificar a vuestro rey?" Los sumos sacerdotes respondieron: "No tenemos más rey que el césar". Y se lo entregó para que lo crucificaran.
Jesús quedó en manos de los judíos y, cargando con la cruz, salió hacia el lugar llamado "la calavera", en hebreo "Gólgota", donde lo crucificaron. Con él crucificaron a otros dos, uno a cada lado, y Jesús en medio.
Pilato, por su parte, escribió y puso sobre la cruz este rótulo: "Jesús Nazareno, el rey de los judíos". Muchos judíos leyeron la inscripción, porque donde Jesús fue crucificado era un sitio cercano a la ciudad; y estaba escrito en hebreo, en latín y en griego. Entonces los sumos sacerdotes de los judíos dijeron a Pilato: "No escribas "El rey de los judíos" , sino que él dijo: "Soy rey de los judíos", Pilato respondió: "Lo que he escrito, escrito está".
Los soldados, después de crucificar a Jesús, se repartieron la ropa en cuatro partes, una para cada uno. Dejaron aparte la túnica, tejida de una pieza de arriba abajo sin costura alguna. por eso se dieron: "No debemos partirla; echémosla a suertes a ver a quién le toca". Para que se cumpliera la Escritura: Se repartieron mis vestidos y echaron a suertes mi túnica. Es cabalmente lo que hicieron los soldados.
Estaban en pie junto a la cruz de Jesús su madre, María de Cleofás, hermana de su madre, y María Magdalena. Jesús, al ver a su madre y junto a ella al discípulo preferido, dijo a su madre: "Mujer, ahí tienes a tu hijo". Luego dijo al discípulo: "Ahí tienes a tu madre". Y desde aquel momento el discípulo se la llevó con él.
Después de esto, Jesús, sabiendo que todo se había consumado, para que se cumpliera la Escritura, dijo: "Tengo sed". Había allí un vaso lleno de vinagre; empaparon una esponja en el vinagre, la pusieron en una caña y se la acercaron a la boca. Cuando Jesús lo probó, dijo: "Todo está cumplido". E, inclinando la cabeza, expiró.
Como era la víspera de la pascua, para que no quedaran los cuerpos en la cruz el sábado -pues era un día muy solemne-, los judíos rogaron a Pilato que se les quebraran las piernas y los quitaran. Los soldados fueron y quebraron las piernas a los dos que habían sido crucificados con Jesús. Al llegar a Jesús y verlo muerto, no le quebraron las piernas; pero uno de los soldados le traspasó el costado con una lanza, y al punto salió sangre y agua. El que lo ha visto da testimonio de ello, y su testimonio es verdadero; y él sabe que dice verdad, para que vosotros creáis. Todo esto sucedió para que se cumpliera la Escritura: No le quebrarán hueso alguno. Y también otra Escritura que dice: Verán al que traspasaron.
José de Arimatea, que era discípulo de Jesús, aunque lo tenía en secreto por miedo a los judíos, pidió a Pilato que le dejara llevar el cuerpo de Jesús. Pilato se lo permitió. Fue y se llevó el cuerpo de Jesús. Llegó también Nicodemo, aquel que anteriormente había estado con él por la noche, con unas cien libras de una mezcla de mirra y de áloe. Se llevaron el cuerpo de Jesús y lo envolvieron en lienzos con aromas, como acostumbraban los judíos a sepultar. En el lugar donde fue crucificado había un huerto, y en el huerto un sepulcro nuevo, en el que nadie había sido sepultado. Como el sepulcro estaba cerca y tenían que preparar la fiesta del día siguiente, pusieron allí a Jesús.


"Palabra del Señor"
 "Gloria a Ti, Señor Jesús"






LECTURA DEL SANTO EVANGELIO:





RECUERDA, JESÚS ES EL BUEN PASTOR:
 "El Señor es mi pastor, nada me falta: en verdes praderas me hace reposar, me conduce hacia las aguas del remanso y conforta mi alma.......".
 Salmo 23